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martes, 13 de agosto de 2013

"La UE estaría dispuesta a seguir siendo víctima del espionaje de EE.UU."




En opinión del politólogo Daniel Guerra, la UE "sigue sin ser una unión auténticamente política", es dependiente de la Casa Blanca y podría estar de acuerdo con seguir siendo víctima de su espionaje.
España espera explicaciones de EE.UU. por ser, supuestamente, uno de los objetivos de la vigilancia de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA). 

El Ministerio de Exteriores español ha convocado al responsable de la oficina de negocios norteamericana que por el momento está al frente de la sede diplomática. El titular ha prometido hacer llegar la información solicitada. Además, ha asegurado que entiende "las preocupaciones expresadas" por Madrid, que considera a Washington su amigo y socio.

La UE sigue sin ser un Estado, sigue sin ser una unión auténticamente política y sigue sin tener una política exterior y de seguridad común
"La UE sigue sin ser un Estado, sigue sin ser una unión auténticamente política y sigue sin tener una política exterior y de seguridad común a pesar de que formalmente la tiene. 

Pero realmente carecemos de una política exterior a nivel europeo que sea definida y que tenga fuerza como para pedir a EE.UU. explicaciones reales por esta materia o, por ejemplo, modificar esa relación bilateral de dependencia que todavía tenemos con respecto a EE.UU.", dijo el politólogo Daniel Guerra.

Anteriormente, otras naciones europeas, Francia y Alemania, exigieron aclaraciones a EE.UU., pero no obtuvieron un resultado satisfactorio. Berlín se prepara para negociar con los estadounidenses un acuerdo que elimine el espionaje mutuo.

"Los miembros de la UE que también tienen sus propios servicios de información posiblemente sigan permitiendo que las grandes potencias y concretamente EE.UU. con la cuartada de la lucha contra el terrorismo internacional estén dispuestos a seguir siendo víctimas de este servicio", opinó Guerra.

Snowden aseguró que escogió a la documentalista Laura Poitras y al reportero del británico The Guardian Glenn Greenwald

   

El exanalista de inteligencia estadounidense Edward Snowden, acusado de espionaje en su país, afirmó en una entrevista divulgada este martes que escogió a periodistas que relatan sin miedo temas controvertidos para desvelar el programa de vigilancia de las comunicaciones de Estados Unidos.

Snowden aseguró que escogió a la documentalista Laura Poitras y al reportero del británico The Guardian Glenn Greenwald, ambos estadounidenses, porque no se sienten intimidados por el Gobierno de Estados Unidos.

"Tras (los ataques de) el 11 de septiembre, losmedios de comunicación más importantes de América abandonaron su rol de controlar el poder, la responsabilidad periodística de relatar los excesos del Gobierno, por miedo a ser vistos como antipatrióticos y ser castigados en el mercado durante el periodo de exacerbado nacionalismo", explicó Snowden en una conversación cifrada (siguiendo un método informático para asegurar su confidencialidad) con el periodista Peter Maass para la revista Times Sunday.

"Laura y Glenn son algunos de los pocos que informaron sin miedo sobre temas controvertidos durante ese periodo, incluso enfrentando una devastadora crítica personal", precisó el exanalista.

Snowden enfatizó principalmente las cualidades de Poitras, que "demostró el coraje, la experiencia personal y la habilidad necesaria para manejar lo que probablemente es uno de los temas más peligrosos que se pueden asignar a unperiodista: informar sobre las secretas fechorías del Gobierno más poderoso del mundo".

"Creo que se molestaron cuando vieron que era más joven de lo que esperaban y yo me molesté porque llegaron antes de lo previsto, lo que complicó la verificación inicial", confesó Snowden sobre cuando conoció a los dos periodistas en Hong Kong, desde donde se publicaron las filtraciones.

Poitras "fue más desconfiada que yo de ella, y yo soy conocido por ser paranoico", reconoció.

Snowden también contó que se sorprendió cuando Greenwald se negó a cifrar todas las comunicaciones, tal y como él se lo pidió.

"Me sorprendí al darme cuenta de que haygente en los medios de comunicación que no sabe que cualquier mensaje no cifrado enviado por internet llega a todas las agencias de inteligencia del mundo", aseguró.

El exanalista, que trabajó para la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés), logró que Rusia le concediera un año de asilo tras pasar cinco semanas bloqueado en el aeropuerto internacional de Moscú.

Estados Unidos quiere procesar a Snowden por haber hecho publico un amplio programa de vigilancia de las telecomunicaciones e Interneta nivel mundial

lunes, 22 de julio de 2013

Cómo los ciberdelincuentes usan los hashtag en Twitter para robarte datos


La pillería siempre ha estado a la orden del día en nuestra vidas. Y, como no, ya ha aterrizado en el Social Media. Ahora los ciberdelincuentes usan los hashtag de Twitter para sus acciones delictivas, mediante el hashjacking

¿Qué es el hashjacking?

Todos nosotros sabemos qué son los hashtags. Son esas etiquetas que ayudan a clasificar el contenido que se publica en Twitter, para poder ordenar y ver de un sólo vistazo la información que nos interesa de un tema. Muchos hashtag se convierte en Trending Topic (TT), haciendo con ello que esos temas sean vistos por miles de personas.

El hashjacking se basa en hacer un uso poco apropiado de los hashtags de mayor repercusión en la twittosfera, haciendo que los spamers “cuelen” su contenido entre los usuarios que están buscando información de un determinado tema.

Una aplicación de esta técnica de spam bastante extendida es la aprovechar los hashtags de eventos de gran difusión.

Veamos un caso práctico para entendernos: el ciberdelincuente @mktseoexpert (personaje que ya denunciamos en su momento por phising) difunde estos días un supuesto robo de hashtag (#cw13) incorporando una imagen manipulada de photoshop.

Todo el mundo que cita el evento #cw13 recibe una notificación del ciberdelincuente para que vaya a su blog donde, mediante la imagen manipulada, “denuncia” el robo de dicho hashtag

Un mero estudio de 10 segundos del blog, su contenido y su difusión nos hace ver que el articulo,cuanto menos,es de dudosa confianza. Si ya buscamos en Google o buceamos un poco en la bio de su perfil de Twitter, cualquiera ve que es un blog con problemas de seguridad si entras en él.

La ingenuidad en Redes Sociales, que nos hace creer que todo lo que se publica en Twitter es cierto,ha hecho que hasta “expertos” en Social Media (Ismael elqudsi, María Lázaro Avila o Fernando Maciá Domenech) den por verídica su lamento de robo de hashtags, y sin mirar un solo segundo difunden estos mensajes con el consiguiente peligro de sus followers.Y, para rematar, el orgullo hace que no se borren los RT’s, aunque se les avise que esta quien escribe nunca escribió el tuit.

En definitiva, el uso de hashtag para llevar tráfico a blogs donde nos roban datos es una nueva moda, moda que se asienta en la ingenuidad de creernos todo lo que se diga en Redes Sociales.

domingo, 14 de julio de 2013

Microsoft ayudó a la NSA a revelar mensajes encriptados


Microsoft colabora estrechamente con los servicios de inteligencia estadounidenses para permitir el acceso a las comunicaciones privadas de sus usuarios. La multinacional ha ayudado al espionaje de Washington incluso a sortear su propio sistema de codificación de las cuentas y ha permitido el acceso al audio y al vídeo de conversaciones en Skype, el servicio de videoconferencias que la multinacional adquirió en octubre de 2011. Estas son las últimas revelaciones del diario The Guardian en relación con los programas de espionaje masivo en Internet de los gobiernos estadounidense y británico desvelados por el exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense, Edward Snowden.
Los nuevos archivos a los que ha tenido acceso el diario británico ilustran el nivel de cooperación existente entre Silicon Valley, la zona californiana que concentra las sedes de empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Apple o Facebook, y las agencias de espionaje durante los últimos tres años.
Microsoft facilitó a la NSA acceso a las conversaciones de sus clientes en el servicio de correo Outlook. Además, la compañía ha trabajado con el FBI este año para facilitar a la agencia, a través del programa Prisma, la entrada a su archivo de datos en Internet SkyDrive, el cual tiene más de 250 millones de usuarios en todo el mundo.
El servicio de videoconferencias Skype colaboró también con el espionaje estadounidense el año pasado, al permitir al programa Prismaarchivar vídeos y audios de conversaciones privadas. El material almacenado por Prisma es regularmente compartido con el FBI y la CIA.
Las últimas revelaciones sobre el modus operandi de la NSA ponen de manifiesto las tensiones existentes entre las grandes empresas tecnológicas y la Administración de Barack Obama. Los gigantes de Internet están presionando al Gobierno para permitirles hacer público de una manera más completa el alcance de su cooperación con la NSA para calmar a sus clientes.
En un comunicado, Microsoft afirma que cuando "actualiza o moderniza" sus productos no está exenta de la necesidad de cumplir con las "presentes o futuras exigencias legales". La compañía ha reiterado el argumento de que facilita datos de sus clientes "solo en respuesta a las exigencias del Gobierno" y solo sobre "cuentas específicas".
The Guardian publicó en junio que la NSA tenía "acceso directo" a los datos personales y a las comunicaciones de los usuarios de grandes empresas de Internet a través de Prisma.
Desde que se hizo pública la existencia del plan masivo de espionaje, tanto Microsoft como el resto de compañías vinculadas en los informes filtrados por Snowden han negado tener conocimiento del programa y han insistido en que las agencias de espionaje no tienen acceso a sus sistemas.
En la misma línea se han manifestado los portavoces de Skype, compañía que dice estar "comprometida con el respeto a la privacidad y confidencialidad de los datos personales, la información sobre la navegación y el contenido de las comunicaciones" de sus clientes. Sin embargo, comunicaciones internas de la NSA a las que ha tenido accesoThe Guardian sugieren que la cooperación entre el Gobierno y las empresas es profunda y se mantiene vigente. La última campaña de marketing de Microsoft lanzada en abril enfatiza el compromiso de la empresa con la seguridad con el eslogan: "Tu privacidad es nuestra prioridad".

domingo, 30 de junio de 2013

EE UU espió unos 500 millones de comunicaciones de Alemania

La NSA espió correos electrónicos, sms y llamadas de manera sistemática, según Der Spiegel
Alemania expresa su estupor:"excede todo lo imaginable",ha asegurado su minsitra de JusticiaLa UE pide aclaraciones inmediatas a EE UU

EE UU también espió y pirateó a la UE en su propia sede
Todo sobre el espionaje masivo de EE UU


La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE UU no sólo espió a la Unión Europea (UE) como se supo ayer, sino que almacena mensualmente unos 500 millones de comunicaciones telefónicas o por internet en Alemania, según afirma el semanario Der Spiegel. Dicha publicación, que se remite a documentos del excolaborador del espionaje estadounidense 

Edward Snowden, informa de operaciones sistemáticas de espionaje de datos recabados en Alemania, a través de correos electrónicos, mensajes de teléfono o conversaciones en internet y que se almacenan en la central de la organización, en Fort Meade. 

La ministra alemana de Justicia, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger (FDP), ha expresado su estupor por las revelaciones acerca del espionaje masivo de EEUU a la UE y apremió a Washington a dar explicaciones sobre el caso. "Excede a todo lo imaginable que nuestros amigos de EEUU miren a los europeos como enemigos", afirmó la ministra, para quien tales informaciones, de ser ciertas, recuerdan a lo que fue el proceder "entre enemigos" durante la Guerra Fría.

"Excede a todo lo imaginable que nuestros amigos de EEUU miren a los europeos como enemigos", afirmó la ministra, para quien tales informaciones, de ser ciertas, recuerdan a lo que fue el proceder "entre enemigos" durante la guerra fría.

Hoy el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, ha exigido a Estados Unidos que aclare si espió a la UE. "Estoy profundamente preocupado y sorprendido", ha dicho Schulz, en un comunicado, en el que ha asegurado que "si las acusaciones resultan ser verdad, sería un asunto muy grave que tendrá un grave impacto" en las relaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos.

Según la estadística a la que afirma haber tenido acceso Spiegel, en un día "corriente" la NSA controla unos 20 millones de conversaciones telefónicas y 13 millones de comunicaciones en internet. El cómputo puede ir desde los 13 millones de controles, el día de Nochebuena de 2012, y los 60 millones, del 7 de enero de 2013, al parecer uno de los días de mayor actividad en esa dirección. El semanario alemán afirma, asimismo, que este control de comunicaciones es mayor en el caso de Alemania que en otros socios europeos, como por ejemplo Francia, con unos dos millones de casos diarios. 

El punto más intensamente controlado por la NSA es Fráncfort, capital banquera y financiera de la UE.

Este mismo semanario, a la venta hoy, avanzó ayer que el NSA había espiado asimismo las representaciones de la UE y la ONU en EEUU, tanto a través de micrófonos instalados en esos edificios como de su red informática interna. Con ese sistema, los servicios secretos de Estados Unidos accedieron tanto a contenidos de conversaciones confidenciales como a correos electrónicos y archivos de los ordenadores de la UE. En los documentos de la NSA se califica a la UE de "objetivo" para sus ataques informáticos

Spiegel relata también que, desde hace cinco años, los expertos de seguridad de la UE han registrado numerosos intentos de ataque informático en su sede del Justus-Lipsius, de Bruselas, donde todos los ministros comunitarios y el alto funcionariado de la Unión Europea tienen oficina y conexiones en internet. Los expertos de seguridad informática comunitarios siguieron la pista de esos ataques, cuyo origen localizaron en la sede de la OTAN, en Bruselas.

Por qué Edward Snowden eligió Ecuador

Aunque la razón obvia es que ya defendió a Assange, existen otros motivos 



El caso de Snowden ha causado una polémica diplomática global.

Nadie conoce realmente su paradero, pero de lo que muchos están seguros es que en la ruta que siga evitará cualquier país que pudiera ayudar a Estados Unidos.

Así, se estima que Edward Snowden, el analista de seguridad que se tornó fugitivo informante, viajaría primero a Cuba, después a Venezuela y su destino final sería Ecuador.
Es poco probable que alguno de estos países preste atención a las demandas de Washington para ayudar a extraditarlo.

Tal como lo vaticinó la congresista estadounidense Ileana Ros-Lethinen, Snowden "irá a aquellos países que tienen, en el mejor de los casos, relaciones muy tensas con Estados Unidos".

El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, anunció este lunes desde Vietnam que su país está analizando la solicitud de asilo de Edward Snowden y precisó que el exanalista teme la persecución por parte de Estados Unidos tras revelar el programa de vigilancia secreta.

El canciller leyó una carta que Snowden envió al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, para pedir asilo político y precisar que podría ser "encarcelado y ejecutado" si es acusado de espionaje en su país natal.

Ante esto, la pregunta que muchos se planetan es por qué Ecuador. Sin duda hay muchas otras capitales consideradas más antiestadounidenses que Quito.

La respuesta obvia es que Ecuador ya ha rechazado solicitudes previas de cooperación con Washington y ha estado ayudando al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, a evitar un procesamiento legal refugiándolo en su embajada en Londres.

Pero hay otras razones de peso por las que Ecuador de pronto se está convirtiendo en destino favorito de asilados polémicos.

Ecuador vs. Washington

Como se ha visto en los eventos del último año, Ecuador, y en particular, su presidente Rafael Correa, han demostrado que no temen enfrentarse a las grandes potencias rechazando sus pedidos de cooperación y ayuda.

Correa ha desafiado tanto a Europa como Estados Unidos, al otorgar asilo a Julian Assange para evitar su extradición a Suecia, donde es buscado por delitos sexuales y consecuentemente prevenir que Washington pueda procesarlo por revelar documentos de seguridad nacional.

La verdadera razón, dicen los observadores, es que Correa parece estar regodeándose en su rol afrontando a Washington, a quien repetidamente se refiere en sus discursos como el "enemigo imperialista".

Y el presidente ecuatoriano, sin duda, sabe que nada podrá indignar tanto al gobierno estadounidense como otorgar asilo a quien ahora es considerado el traidor número uno de Washington.

Por otro lado, el presidente Correa ha enfrentado severas críticas tanto dentro como fuera de su país por una polémica Ley de Comunicación, aprobada hace unos días, que muchos dicen coarta la libertad de prensa.


Es probable que su apoyo a Snowden ayude a reivindicar su posición dentro de su propio país defendiendo a quien muchos consideran "un héroe de las libertades individuales".

Un tratado "relajado" de extradición

Aunque Estados Unidos tiene un tratado conjunto de extradición con Ecuador, éste no se aplica a "crímenes o delitos de carácter político".

El excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense enfrenta cargos de espionaje en su país por revelar los detalles de dos programas masivos de vigilancia secreta en teléfonos e internet de usuarios privados.

Tal como señala el corresponsal de la BBC en Washington, Paul Adams, "la administración de Barack Obama está desesperada por atrapar al señor Snowden antes de que éste revele más secretos".

Según Paul Adams, varios políticos prominentes en Estados Unidos han llamado a Snowden "traidor", lo cual refuerza los argumentos del exanalista de que el suyo es un "delito político".

Snowden ha dicho que decidió dar a conocer la información después de observar "una contínua letanía de mentiras" de altos funcionarios al Congreso.

Funcionarios de inteligencia, por su parte, defienden la práctica de reunir datos de usuarios de telefónos e internet en todo el mundo y dicen que ésta fue supervisada por jueces.

Lo cierto es que al buscar asilo en Ecuador, Snowden deja al gobierno de Barack Obama en una encrucijada tratando de determinar cuál será el siguiente paso en este juego diplomático del gato y el ratón.

Sin duda, su regreso a Estados Unidos parece tornarse cada vez más complicado.

Apoyo regional

Hubo rumores que tanto Cuba como Venezuela podían ser posibles destinos de Edward Snowden, pero ahora es más probable que ambos países sean sólo puntos de tránsito en su ruta hacia Ecuador.

Y otra de las razones por las que este país se siente con capacidad de enfrentar la ira de Washington es el apoyo político que goza en la región.

A pesar de que funcionarios estadounidenses advirtieron el lunes a los países de América Latina sobre no ofrecer refugio a Snowden o permitirle pasar por sus fronteras hacia otros destinos, es poco probable que Cuba o Venezuela, que mantienen una relación de mutua desconfianza con Estados Unidos, o algún otro vecino de la región, detengan al estadounidense durante su trayecto hacia Ecuador.

El periódico The New York Times cita a un funcionario del departamento de Estado en Washington, quien expresó que "Estados Unidos ha estado en contacto vía canales diplomáticos y del orden público con países del hemisferio occidental por los cuales Snowden pueda transitar o puedan ayudar a alcanzar su destino final".

"Estados Unidos aconsejó a estos gobiernos que Snowden es buscado por delitos graves y por lo tanto no debe permitírsele proceder en ningún viaje internacional, a menos del necesario para regresar a Estados Unidos", agregó.


Pocas otras opciones

Tras el apoyo que Assange, el fundador de WikiLeaks, ha conseguido de Ecuador, la organización está ahora apoyando a Edward Snowden e indicó en una declaración en su sitio web que su destino era "la República de Ecuador vía una ruta segura para el propósito de asilo, y está siendo acompañado por diplomáticos y asesores legales de WikiLeaks".

No se espera que el apoyo de Rafael Correa a ambos sea de corta duración. El mandatario acaba de ser reelecto para un cuarto período de manera que cualquier asilo que se le otorgue a Snowden pueda durar hasta el 2017.

Pero, quizás, el principal motivo por el que Snowden viajará a Ecuador es porque, tal como lo expresó el abogado de Julian Assange, Michael Ratner, "sus opciones no son numerosas".

"(Snowden) debe de tener un país que esté dispuesto a enfrentarse a Estados Unidos", dice.

"No estamos hablando aquí de un gran número de naciones dispuestas a hacerlo", concluyó.

Snowden pide asilo a Ecuador y Washington presiona para que no viaje


El informático Edward Snowden, que reveló el sistema de espionaje que ha mantenido durante años la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU (NSA), ha realizado una petición de asilo a Ecuador, adonde se dirigirá por medio de una vía segura, según ha confirmado Wikileaks.

El extécnico de la NSA, que está acompañado de asesores de la plataforma y de diplomáticos, formalizará su petición de asilo a Quito una vez esté allí. Una confirmación a lo que había anunciado previamente el ministro de Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño, que publicó en su Twitter que Snowden pretendía ser acogido en su país, para lo que había cursado una petición.

Varias agencias y medios internacionales han publicado este domingo que los posibles destinos del estadounidense podrían ser Cuba o Venezuela, pero finalmente éste se ha decidido por el país de Rafael Correa, tras el asesoramiento de Wikileaks. Hasta que su vuelo con destino a Caracas, La Habana o Quito salga este lunes, Snowden se alojará en la embajada de Venezuela en Moscú, según cuenta la agencia rusa Interfax.

Snowden había abandonado Hong Kong para viajar a Moscú gracias a la ayuda de Wikileaks, que ha facilitado su salida del territorio chino "legalmente" después de que Washington pidiese este sábado su extradición, a pesar de que EEUU ya le había retirado el pasaporte.
El Departamento de Estado ha hecho público un comunicado en el que señala que la retirada del pasaporte implica que Snowden "no debe ser admitido en ningún viaje internacional al no ser que implique su regreso a Estados Unidos". Washington ha aclarado que la medida adoptada contra Snowden es común cuando se presentan cargos por delitos graves.


Una portavoz del Departamento de Justicia de EEUU, Nanda Chitre, ha comunicado a la agencia EFE que la diplomacia de su país buscará la cooperación policial de los países que puedan recibir a Edward Snowden. "Continuaremos discutiendo este asunto con Hong Kong y buscaremos la cooperación policial relevante de otros países adonde el señor Snowden pueda intentar viajar" ha dicho Chitre.


Wikileaks expresa su voluntad de proteger a SnowdenComo adelantó el diario South China Morning Post, el informático partió de su escondite en la antigua colonia británica, una casa segura en la que se encontraba confinado desde el pasado 10 de junio, en un vuelo de la aerolínea rusa Aeroflot acompañado de Sarah Harrison, la secretaria de Julian Assange.

La noticia la confirmaba Wikileaks mediante un comunicado firmado por el propio Assange, que vive desde hace un año en la embajada ecuatoriana en Londres y su abogado, Baltasar Garzón. En él ambos aseguraban que su interés y el de la plataforma hacia el extrabajador de la CIA es "preservar sus derechos y protegerle".

Para el exjuez, "lo que se está haciendo" con Snowden y Assange, del que es abogado, es un "ataque contra la gente", ya que ambos se han limitado a "facilitar secreto por el interés público". Sin embargo, ha precisado a la agencia EFE que no "defiende ni asesora" al estadounidense, a pesar de que WikiLeaks le ha solicitado la defensa de éste: "No he aceptado aún defenderle hasta que estudie el caso", ha remachado.

Hong Kong niega la extradición


La huida del extécnico de la agencia de seguridad de Washington ha sido posible tras la decisión de Hong Kong de negar a su país de origen su extradición, que le reclamaba por robo y transferencia de propiedades del Ejecutivo norteamericano, ya que la petición "no cumplía con todos los requisitos legales" según un comunicado del Gobierno hongkonés.

En el mismo documento, el país asiático ha solicitado formalmente a la Casa Blanca "más datos sobre las informaciones relativas al 'hackeo' de sistemas informáticos de Hong Kong por parte del Gobierno estadounidense" revelados por el informático, y además ha advertido que continuará atento al asunto "para proteger los derechos legales del pueblo de Hong Kong".

El Gobierno de China también se ha pronunciado sobre este tema, después de que el ministro de Exteriores haya revelado la "preocupación" de su país por los "ciber ataques" que han recibido por parte de agencias como la NSA estadounidense.

Unas declaraciones de un miembro del Ejecutivo chino que se producen después de que el informático haya revelado que EEUU realizó espionaje electrónico a la universidad de Tsinghua, una de las más prestigiosas del país comunista por su gran especialización tecnológica, de donde podrían haber sido extraídos miles de datos a través de los emails de millones de ciudadanos chinos.

Rusia decía no saber nada

Dmitri Peskov, portavoz del presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró que desconocía si Edward Snowden estaba viajando hacia Moscú.

En declaraciones a la radio Russkaya Sluzhba, Peskov fue tajante: "No sé nada. Lo escucho por primera vez de ustedes", aseguró dirigiéndose a los periodistas que le cuestionaban sobre el viaje del extécnico de la CIA hacia territorio ruso.

El agente que sacude al espionaje mundial


Los servicios secretos más poderosos del mundo cercan al filtrador que desafió a la inteligencia estadounidense

La historia de Edward Joseph Snowden es la de un joven analista de inteligencia que decidió arriesgarlo todo para denunciar los abusos del espionaje masivo que realizan los servicios secretos de su país. La de un exempleado de la CIA que se asomó a las prácticas irregulares de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y decidió que el mundo debía conocerlas. La de un friki de la informática amante de la cultura japonesa que dejó atrás a su novia y una cómoda vida en Hawai para emprender un viaje peligroso e incierto.

Snowden ha desatado una tormenta mundial exponiendo la fragilidad de la privacidad de nuestras comunicaciones en la era digital, dejando al descubierto a los gigantes de Internet —Google, Facebook, Microsoft—, sacando los colores al presidente Obama, al premier británico Cameron, generando una crisis diplomática entre Ecuador y EE UU, y poniendo en guardia a los más potentes servicios secretos del mundo. Todo, con cuatro ordenadores portátiles, una llave USB y, en la mano, un cubo de Rubik.

Esta es la reconstrucción de la huida del hombre más buscado durante las últimas tres semanas.

Su periplo arranca en Hawai, en mayo, el día en que comunica a su superior en la compañía Booz Allen Hamilton, una de las más potentes organizaciones privadas de espionaje del mundo —muchas de ellas trabajan subcontratadas para los servicios de inteligencia nacionales de los países— que se tiene que ir durante dos semanas para tratar sus problemas de epilepsia.

A su novia Lindsay, con la que lleva cuatro años, le dice que tiene que ausentarse por unas semanas. Lindsay, una chica que practica la acrobacia, ha podido comprobar que, en los últimos meses, Snowden ha estado como ausente, y así lo reflejará en su blog. Pero tampoco tiene por qué extrañarse. Su chico trabaja en el sector de inteligencia.

El lunes 20 de mayo Edward Snowden toma un vuelo que cambiará su vida para siempre. Atrás deja su casa de Waipahu, West Oahu, Hawai. Hace cuatro meses que ha entrado en contacto con la documentalista y periodista independiente norteamericana Laura Poitras. Hace menos de un mes que ha empezado a escribirse, mediante comunicaciones encriptadas, con el bloguero norteamericano del diario británico The Guardian Glenn Greenwald. Una de las filtraciones más importantes de la historia de Estados Unidos se está gestando.

El avión en el que se embarca Snowden se dirige a Hong Kong.

“Hace bien eligiendo este destino”, cuenta por teléfono desde Hong Kong Heriberto Araújo, experto en cuestiones de ciberespionaje y autor del libro La silenciosa conquista china. “Es un territorio controlado por China, que no es país amigo de Estados Unidos, pero en el que las leyes funcionan, y de donde no iba a ser fácil sacarle”.


Sarah Harrison, mano derecha de Assange, a las puertas de la embajada de Ecuador en Londres, en junio de 2012. 

Snowden aterriza en la excolonia británica con una maleta negra y cuatro ordenadores portátiles. Se aloja en el Hotel The Mira, en Nathan Road, una ruidosa calle conocida por sus tiendas, en el distrito de Kowloon.

Durante dos semanas, según contará The Guardian, apenas sale de su habitación, que tiene vistas sobre el parque que da nombre al distrito. Pide que le suban la comida a su cuarto, decorado con un falso cocodrilo, en ese hotel de 250 euros la noche. Lleva poco equipaje consigo. El libro de memorias del expresidente de EE UU Dick Cheney, los ordenadores, algo de ropa y el cubo de Rubik.

Snowden se atrinchera. Coloca almohadas en la rendija de la puerta de la habitación para evitar escuchas. Mayo llega a su fin y se cita por fin con el bloguero de The Guardian Glenn Greenwald.

Las indicaciones que da, según relatará The New York Times, son las siguientes. Greenwald y sus dos acompañantes, la documentalista Laura Poitras y otro redactor de The Guardian, deben acudir a un hotel de Hong Konk y pedir en voz muy alta indicaciones sobre otra zona del hotel. Si todo va bien, en ese momento aparecerá un hombre con un cubo Rubik en la mano.

Greenwald se queda sorprendido. Esperaba encontrarse a un veterano espía. No a un joven de 29 años.


El viernes 7 de junio, los dos diarios con los que ha entrado en contacto, presentándose bajo el seudónimo deVerax, el estadounidense The Washington Post y el británico The Guardian, sueltan la bomba informativa: Estados Unidos ejerce un espionaje masivo recolectando información a través de Google, Facebook, Apple y Skype. 

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) tiene acceso, mediante el programa Prisma, a los correos electrónicos, búsquedas de internet, archivos enviados y conversaciones online de cualquier ciudadano no estadounidense fuera de las fronteras de EE UU. El programa genera unos 2.000 informes al mes. Cerca de 77.000 expedientes se han nutrido de información personal de ciudadanos conectados a la red. Todo ello gracias a una ley aprobada por el expresidente George Bush Jr. y refrendada por Barack Obama.

Según saltan las primeras noticias, el presidente de EE UU decide comparecer para justificar estas prácticas. Se escuda en la lucha contra el terrorismo internacional. Pero la bomba informativa genera repercusiones en todo el mundo. Daniel Ellsberg, el protagonista de la célebre filtración de los Papeles del Pentágono, del año 1971, en que se ponía al descubierto la política del Pentágono en la guerra de Vietnam, califica la filtración de Snowden como la más importante en la historia de su país, al que renombra como United Stasi of America, en alusión al temido servicio secreto de la República Democrática Alemana. 

El domingo 9 de junio la imagen de Edward Joseph Snowden, grabada en video por la documentalista Laura Poitras, inunda las pantallas informativas de medio planeta. The Guardian cuelga en su web la entrevista que le hace el bloguero Glenn Greenwald en la habitación del hotel de Hong Kong.

“En buena conciencia”, declara Snowden en la entrevista, “no puedo permitir que el gobierno de EE UU destruya la intimidad, la libertad de Internet y las libertades fundamentales de las personas con esta máquina de vigilancia que está construyendo en secreto”.

Obama está contra las cuerdas. Snowden le ha puesto frente a la peor crisis de su presidencia. En Londres también empiezan a sonar las campanas. David Cameron se niega a confirmar o desmentir que el GCHQ, centro neurálgico de las escuchas de la inteligencia británica, haya utilizado el programa Prisma.

El lunes 10 de junio, en torno al mediodía, Snowden abandona la habitación de su hotel.




El Gobierno de los Estados Unidos anuncia que le perseguirá mientras 25.000 personas firman en Internet una petición a Obama para que le perdone. Y la reacción europea no tarda. Tres días más tarde, Vivianne Redding, vicepresidenta de la Comisión Europea, declara: “El concepto de seguridad nacional no significa que todo vale. 

Los Estados no tienen un derecho ilimitado de vigilancia secreta”. Quedan cuatro días para la cumbre del G-8 en Lough Erne, Irlanda del Norte, que se celebra el 17 de junio. Una cumbre que se verá marcada por el escándalo de las escuchas que realizó el gobierno anfitrión, el británico, en una anterior cumbre, la del G-20 en Londres, en el año 2009. Los documentos filtrados por Snowden siguen dando frutos.

Pocos días después entra en juego Wikileaks. La plataforma de filtraciones del australiano Julian Assange se muestra dispuesta a ayudar a Snowden.

Para ello, decide enviar a Hong Kong a un valor seguro: Sarah Harrison, la persona que desde hace más de dos años está permanentemente al lado de Assange, su asistente y mano derecha, mujer que ha ejercido labores de organización, periodismo de investigación y comunicación en la plataforma.

Harrison es quien más cerca ha estado del editor australiano en los últimos dos años y medio. Le ha acompañado mientras andaba huido en los días del Cablegate, durante su arresto domiciliario en la campiña británica y en su reclusión en la Embajada de Ecuador en Londres. Ahí es donde ha podido trabajar codo con codo con el juez Baltasar Garzón, abogado de Assange.

Sarah Harrison, además, sabe lo que es estar junto a un hombre perseguido por distintos servicios secretos. Sabe lo que es una persona batallando legalmente para impedir un proceso de extradición. Sabe manejar información secreta.

El ángel de la guarda de Julian Assange se dispone a viajar a Hong Kong para convertirse en ángel de la guarda de Edward Joseph Snowden.

“Tiene una experiencia muy amplia en una gran diversidad de campos”, explica en conversación telefónica desde Nueva York, Kristinn Hrafnsson, portavoz de Wikileaks, en alusión a la cualificación de Harrison. “Maneja bien los ángulos legales, entre otros, las cuestiones relativas a una extradición”.
El curtido periodista de investigación islandés declara que Wikileaks ya tiene un abogado para Snowden en territorio norteamericano, del que pronto se conocerá el nombre.Asegura que Garzón no ha aceptado hacerse cargo de su defensa por una cuestión de ángulos legales, no porque no crea en la causa de Snowden. Y señala lo que considera una gran paradoja en todo este asunto: 

“El departamento de Justicia estadounidense persigue al filtrador, acusándole de espionaje, cuando son ellos los que están espiando masivamente”.Hrafnsson, recién regresado de Ecuador, cuenta que él se ha encargado personalmente de las gestiones en Islandia para intentar que el gobierno acoja al analista norteamericano. Decidió hacerlo poco después de escuchar las palabras de Snowden, que en el video de The Guardian, expresaba su deseo de recalar en el país nórdico.

Hrafnsson no da detalles del día de llegada de la asistente de Assange a Hong Kong. No quiere revelar ninguna información sobre los movimientos de Edward J. Snowden.

Sarah Harrison asiste a la reunión que el exanalista de la NSA mantiene, aún en Hong Kong, con un equipo de abogados. Valoran la situación. Snowden pide a todos los asistentes que guarden sus móviles en la nevera para evitar escuchas, según relatará The New York Times.

El jueves 20 de junio, desde Islandia, un colaborador de Wikileaks, el empresario islandés Olafur Sigurvinsson, asegura que tiene un avión preparado para traer al analista norteamericano a Islandia: tan solo queda la obtención del permiso del gobierno.

El Departamento de Estado de EE UU solicita a Hong Kong la extradición de Snowden, que el viernes 21 de junio acaba de cumplir 30 años. Dos días más tarde, el domingo 23 llega a manos del presidente de Ecuador, Rafael Correa, una carta de Snowden. No es una misiva larga.

En algo más de cuatro párrafos, solicita asilo en Ecuador por el riesgo de persecución de Estados Unidos debido a su decisión de hacer públicas graves violaciones por parte del Gobierno estadounidense. “Como resultado de mis opiniones políticas y del ejercicio de mi derecho a la libertad de expresión (...), el Gobierno de los Estados Unidos ha anunciado una investigación criminal en mi contra”.

En la carta busca un paralelismo con la filtración del Cablegate. “Mi caso es muy similar al del soldado Bradley Manning, que publicó información gubernamental a través de Wikileaks, revelando crímenes de guerra. Él fue arrestado y recibió tratos crueles”. Para terminar la comunicación, señala: “Es improbable que reciba un juicio justo, corriendo el riesgo de cadena perpetua y muerte”. Por eso, dice, pide asilo.

Ese mismo día, el vuelo nº 213 de la compañía rusa Aeroflot aterriza en la Terminal E del aeropuerto de Sheremiétevo, Moscú. Se supone que en él ha viajado el analista estadounidense acompañado por Sarah Harrison. La prensa espera en el aeropuerto. Se ven autos con placas diplomáticas.

Pero Snowden no aparece. No hay rastro de él.

Julian Assange declara desde Londres que Snowden está bien y en “lugar seguro”. Algunas informaciones apuntan a que tiene reserva para viajar, rumbo a La Habana, al día siguiente, en el vuelo nº 150 de Aeroflot.

Falsa alarma. El lunes, el asiento 17A del vuelo nº150, en el que supuestamente iba a viajar, va vacío. En Sheremiétevo, no hay constancia de que el filtrador se encuentre realmente allí.

El martes 25, Vladímir Putin asegura que Snowden se encuentra en la zona de tránsito del aeropuerto, pero se niega a conceder su extradición. El presidente ruso confiesa que preferiría no ocuparse de casos como el de Snowden: “Es lo mismo que trasquilar a un cerdo: mucho chillido y poca lana”, declara.

Snowden se beneficia de los milagros del mundo moderno. Estando en Moscú, no está técnicamente en Rusia porque no cruza formalmente la frontera y no le sellan el pasaporte —que, por lo demás, Washington ya ha anulado—, lo que significa que la policía local no puede detenerle.

En la zona internacional de Sheremiétvo unos dicen que se aloja en el hotel Vozdushny Express (Expreso Aéreo) mientras otros aseguran que, al ver los precios (60 euros las 4 horas por una minihabitación con baño y ducha individual), se dio media vuelta y se fue. El presidente venezolano Nicolás Maduro se muestra dispuesto a recibirle.

“Esto es todo un juego de intereses; ni chinos, ni rusos le habrán dado cobertura gratis”, se aventura a pronosticar Daniel Sansó-Rubert, experto en inteligencia y seguridad que trabaja en un seminario organizado por la Universidad de Santiago y el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Cesedén). “Lógicamente, habrán intentado extraer de él toda la información posible. Estas cosas funcionan así, lo que pasa es que normalmente las cartas se intercambian debajo de la mesa”.

El viernes 28, Snowden parece atrapado en un callejón sin salida. Su pasaporte invalidado le impide entrar en territorio ruso. Ecuador dice que su país no puede otorgarle asilo si no se encuentra físicamente en territorio ecuatoriano —en la embajada, por ejemplo—. Barack Obama ha declarado el día anterior que no va a a movilizar aviones para detener a un hacker de 29 años, en un intento de que la crisis no afecte a sus relaciones con China y Rusia.

Mientras medio mundo se pregunta dónde está Snowden, su padre Lonnie concede una entrevista a la cadena NBC en la que asegura que su hijo estaría dispuesto a regresar a EE UU si le garantizan que permanecerá en libertad antes de que comience su juicio. No ha hablado con él, dice.

Edward J. Snowden está acusado de robo y apropiación de documentos propiedad del Gobierno de EEUU. “Ya se ha hecho un hueco en la historia junto a Daniel Ellsberg y Bradley Manning”, sintetiza Kritinn Hrafnsson desde Nueva York. “Hombres que lo arriesgaron todo y que actuaron con valor, siguiendo su conciencia”.

Son muchas las voces que en Estados Unidos se levantan contra lo que consideran una traición. Pero lo que parece claro es que, en el momento de realizar la filtración, Snowden es un tipo con una larga experiencia en el campo de la inteligencia militar que sabe lo que hace y a qué se expone. Tiene muy presente el ejemplo de Bradley Manning, el soldado que supuestamente filtró información secreta a Wikileaks. Le admira. Es algo que dirá a los periodistas de The Guardian. “Manning es el clásico filtrador. Lo que le inspiró fue el bien común”.


Soplones y seguridad; gracias, Snowden

Jesús Nuñez




Tanto si pasa a la historia como traidor, héroe o soplón —y al margen de sus motivaciones personales— Edward Snowden ha prestado un servicio muy valioso con su decisión de arrojar algo de luz sobre los recovecos de un intrusivo sistema gubernamental capaz de captar, registrar y, sobre todo, tratar ingentes volúmenes de información privada. 

En nombre de la sacrosanta seguridad, a la que todo se ha subordinado aún más desde el aciago 11-S, sabemos ahora que sistemas como el estadounidense Prisma llevan tiempo hurgando diariamente en nuestra (la de todos) más celosa intimidad a la búsqueda de datos que supuestamente nos blindan frente a las amenazas. 

Gracias a él sabemos también que los periodistas (sirvan los de la agencia AP como ejemplo) son objetivo prioritario de ese afán husmeador, sin detenerse en considerar el peligro que eso supone para la salud democrática. No menor es el descubrimiento de que nueve servidores de Internet han aceptado la intromisión securitaria de la Foreign Intelligence Survelillance Court en sus sistemas —¿puede sorprender eso tras conocerse que quien fue hasta 2010 responsable de la seguridad privada de datos de los usuarios de Facebook trabaja ahora para la NSA?—. En paralelo nos enteramos de que los británicos han espiado a sus propios aliados en el marco de las reuniones del G-20 y que imitan a su hermano mayor, fisgoneando en toda la información pública y privada que se transmite a través de la fibra óptica que toca su territorio.

Lo que parece la simple punta de un iceberg del que seguimos desconociéndolo prácticamente todo —apenas cabe reseñar la existencia de la red Echelon, ya desde la guerra fría, y del reciente software Riot (de Raytheon), junto a las noticias sobre el creciente activismo chino y ruso en la materia— es suficiente para entender que, como tantas veces en el pasado, se ha perdido el rumbo de algo que en su origen puede resultar justificable. 

La seguridad es un valor altamente deseado y a ella subordinamos diariamente otros valores. Conscientes de los riesgos que plantea caminar sin resbalones por la delicada senda de la seguridad libertad, los Estados de derecho nos hemos dotado de mecanismos de control que pretenden evitar el abuso sobre la ciudadanía. Sin embargo, es evidente que ese resbalón se ha producido hace tiempo (Guantánamo y los vuelos de la CIA son solo muestras), con numerosos Gobiernos dejándose llevar a favor de corriente. Parece haberse olvidado que los sistemas de seguridad deben servir a la libertad, en lugar de servirse de ella.

Aunque nunca lo admita públicamente, quien más agradecido tiene que estar a Snowden es el presidente estadounidense, Barack Obama. Ha sido inteligente al dar la bienvenida al debate que ha generado la filtración de Snowden, pero eso no oculta que no estaba en su agenda replantearse la existencia de unos sistemas que, por puro pragmatismo, considera útiles. También debemos estarlo los ciudadanos celosos de nuestra libertad e intimidad porque, aunque la tendencia hacia el Gran Hermano ya es imparable, al menos podemos momentáneamente imaginarnos que en algo hemos retrasado su avance.

En Ginebra, con la CIA


Si hay un punto de inflexión en la carrera de Snowden en los servicios de inteligencia, un momento que lo lleve a cuestionarse la legitimidad de las prácticas de espionaje de Estados Unidos, este se produce en su periodo como agente encubierto de la CIA en Ginebra, en 2007. “
Me desilusionó mucho de lo que vi allí acerca del impacto de las acciones de mi gobierno en el mundo, haciendo más mal que bien”, relatará a The Guardian. Mavanee Anderson, que compartió destino con Snowden en esa época, cuenta en un artículo publicado por The Chattanooga Timesque Snowden sufrió “varias crisis de conciencia”.

Durante su estancia en Ginebra, su puesto le permite un acceso casi ilimitado a documentación privilegiada. La tentación de desvelar los secretos a los que tenía acceso le viene de entonces. Su pericia informática, la que le permitió asomarse a las oquedades más profundas de la inteligencia y los secretos de EE UU, arranca en su más tierna infancia.

Snowden pasaba más tiempo delante del ordenador que haciendo los deberes, según cuenta su vecina Joyce Kinsey. Junto con sus amigos de instituto se dedicaba a construir sus propios PC a partir de piezas adquiridas por Internet. En esa época, además del gusto por la red desarrolló su pasión por el manga y la cultura japonesa.

Se crió en Ellicot City, Maryland, a escasos kilómetros del cuartel general de la NSA en Fort Meade. Hasta allí se trasladaron sus padres tras residir brevemente en Wilmington, Carolina del Norte, donde Snowden nació el 21 de junio de 1983. Su padre, Lonnie, era guardacostas. Su madre, Elizabeth, trabaja en los juzgados de Maryland.

Vivía hipnotizado por los ordenadores. No acabó el instituto pero trató de sacarse el título realizando un curso de informática en la Universidad de Anne Arundel, en Maryland, donde tampoco logró terminar la carrera, pero sí obtuvo el título de bachillerato.

En 2003, Snowden escribe en la web de Ars Technica que va a alistare en un cuerpo de élite del Ejército para “liberar a la gente de la opresión” en Irak.

Durante su periodo de formación, Snowden, un joven de ideales firmes, experimenta uno de sus primeros contratiempos: “Todos parecían más interesados en matar a árabes que en ayudar a los demás”, confesará a The Guardian. El joven no tuvo tiempo de ahondar en su desengaño. La fractura de sus dos piernas le impide licenciarse y completar la instrucción.

Ese mismo año, Snowden hace su incursión en los servicios de inteligencia estadounidenses. Como si de una carambola del destino se tratara, él, que se había criado tan cerca de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), consigue un trabajo de vigilante en una de sus instalaciones encubiertas en la universidad de Maryland.

En 2006, se incorpora a la CIA y, de acuerdo con otra de sus entradas en Ars Technica, donde escribía con seudónimo, sopesa la idea de trabajar para el Gobierno en China —sin duda, sus conocimientos de mandarín le ayudan—.

Pero no le destinan a Asia sino a Ginebra, adonde viaja en el año 2007 bajo la tapadera de un puesto de funcionario del Departamento de Estado, como encargado de la seguridad de la red informática.

Ahí, el introspectivo y poco sociable Snowden, amante del ajedrez y la filosofía, empieza a barruntar la idea de exponer lo que ve. Pero la perspectiva de una victoria de Barack Obama en las elecciones le hace posponer sus planes.

En 2009 vuelve a la NSA, que lo traslada a Japón, donde su frustración por la trayectoria en materia de libertades del Gobierno de Obama crece.

“Me desengañé por completo”, confesará al diario británico.

viernes, 28 de junio de 2013

Mapa de la vigilancia de internet en el mundo


Cada vez son más los gobiernos que utilizan la tecnología para intentar controlar a sus ciudadanos, monitorizando las redes e intentando a acceder a los datos sin autorización judicial.
Una recopilación de hechos en distintos países puede aproximarnos a una idea de cómo está la situación de la vigilancia y el control de la red en todo el mundo.
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